¿Qué hace un votante?
URIEL ÁNGEL PÉREZ MÁRQUEZ. SOCIO FUNDADOR. DOCENTE UNIVERSITARIO. TWITTER @CATAROATENTO
Si hay algo que tienen bien claro y en común los más de 1.700.000 ciudadanos habilitados para votar en Bolívar, de los cuales más de 640.000 están en Cartagena, en las próximas elecciones del 29 de 0ctubre de 2023, según cifras consultadas en la página de la Registraduría, es que ese día toman una decisión.
Ahora bien, esa decisión bien puede ser no salir a votar; puede ser votar sin conocer las propuestas del candidato; votar por la sugerencia hecha por alguien cercano; votar en blanco, dañar el tarjetón o no marcarlo adrede; votar por un candidato y luego gritar a los cuatro vientos que votó por otro. Todas estas variables están presentes en las reglas del juego democrático y son perfectamente posibles.
Sin embargo, para bien y para mal, los esfuerzos en materia de pedagogía electoral se centran en insistirle al ciudadano que procure un voto informado, que atienda a las propuestas y al nivel de probidad de los candidatos, que se debe compadecer con lo que los profetas de la verdad aseguran es lo mejor para los territorios y la comunidad, que es una obligación salir a ejercer el sagrado derecho al sufragio, como si de niños se tratara, que son, por cierto, uno de los grupos que no pueden salir a votar.
Incluso, -lo que se me hace ofensivo, por demás, – hay quienes aseguran tener cientos y miles de votos en su haber y así se lo hacen saber a los esperanzados candidatos. Es algo así como si cargaran un maletín lleno de cédulas, dedos y cerebros. Pero lo cierto es que cada ciudadano tiene un único voto (“un hombre, un voto”) y frente al tarjetón solo hay una persona. Pretender algo distinto es subestimar al elector y no querer aceptar la realidad: los móviles del ciudadano son suyos y muy seguramente se armonizan con su contexto inmediato y a alguna posible solución de sus particulares problemas ha de aspirar y no tienen por qué coincidir con lo que los grandes estrategas o los mismos aspirantes sugieren que es lo mejor para todos. Suena un poco mal, pero no por ello deja de ser cierto.
Por lo pronto, amigo ciudadano, si es su deseo participar activamente en las elecciones no olvide que debe llevar su cédula amarilla con hologramas en original o tener cédula digital; vaya a votar entre las 8:00am y las 4:00pm, aunque si la hora de cierre lo pilla en la fila y ya entregó su documento de identidad al jurado, sepa que puede votar; si vive en el exterior no puede votar, eso apenas aplica para la elecciones nacionales; si por alguna razón no logró inscribir su cédula, que eso no sea una excusa, simplemente consulte la página de la Registraduría y ahí se le indica su puesto de votación. Si por alguna razón y de manera accidental daña el tarjetón, se devuelve a los jurados, quienes lo destruirán inmediatamente y le darán uno nuevo.
